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sábado, 19 de noviembre de 2016

Erasmus: excursión a St. Gallen y a Appenzell (Suiza)

Antes de empezar a hablar de la excursión en sí, contaré que hace unos días (el 13 de noviembre de 2016) fui andando hasta Kreuzlingen, que es la localidad suiza que hace frontera con Konstanz. Allí saqué de un cajero, con el objeto de hacerme con francos suizos para poder usarlos durante la excursión que voy a narrar a continuación. No es que esa fuera una expedición apasionante, pero me hizo ilusión pasar la frontera, así que me hice un par de selfies allí… Pondré uno:


Bueno, pues ayer estuve en dos localidades suizas que me parecieron bastante bonitas: St. Gallen y Appenzell. Fue una excursión organizada por la universidad, así que fuimos muchos estudiantes internacionales.

En Appenzell nos obligaron a meternos en una fábrica de licores… Yo hubiera preferido conocer más la localidad, ya que, honestamente, la fábrica de licores me dio bastante igual…

Pero bueno, no me estoy quejando en absoluto, porque la excursión ENTERA nos ha costado 10 euros por cabeza, hemos visto ambas localidades (aunque la segunda fuera por encima), hemos tenido almuerzo incluido en un restaurante que tenía pinta de pijo, lógicamente hemos tenido que desplazarnos en bus… En fin, que los 10 euros han dado mucho de sí. La excursión ha sido el 18 de noviembre de 2016.


St. Gallen (o San Galo, en español) (Suiza)


San Galo está a una hora en coche de Konstanz, pero resulta que el autobús tenía que recoger más estudiantes en Zúrich, con lo cual, el desvío fue considerable, y tardamos unas dos horas (más o menos, no lo cronometré) en llegar a San Galo.

Una vez allí, nos dividieron en tres grupos: dos para hacer el tour en inglés y uno para hacerlo en alemán. Evidentemente, me metí en uno de los de inglés.

Tras ello, una señora muy amable nos hizo de guía: nos habló del monasterio de San Galo, de que antiguamente la localidad era famosa por la producción de lino… Mientras tanto, la mayoría estuvimos haciendo fotos. Yo, por mi parte, compré unos imanes de San Galo (muy caros, pero colecciono imanes de mis viajes y, además, le quiero llevar también a mi tía Antonia) con mis preciados francos suizos.



Tras el tour, nos repitieron en qué restaurante teníamos que almorzar, así que allí comimos todos sin pagar nada. El menú para los que habíamos elegido “carne” fue más bien pasta con carne picada, pero como digo, no me quejo en absoluto, porque el restaurante tenía pinta de caro, y solamente 10 euros por todo lo que nos organizaron para ese día más el almuerzo incluido… Pues está muy bien.

Después del almuerzo, fuimos rumbo a donde teníamos que coger el autobús, pero nos detuvimos a comprar chocolate suizo.

De nuevo en el bus, nos dirigimos al siguiente destino: Appenzell, una localidad que yo creía que estaba cerca de los Alpes suizos, y resulta que está a tres horas en coche, pero en ella se venden souvenirs de los Alpes y, además, se ven unas montañas muy bonitas desde allí… Lo mismo son otras montañas, o son los Alpes desde lejos, que es lo que yo creo.


Appenzell (Suiza)


Nada más salir del bus, nos tuvimos que meter en la fábrica de licores “Appenzeller” (he descubierto por Internet que también es una marca de quesos, así que debe haber también una fábrica de queso por allí…), donde nos pusieron un vídeo súper-mega-ultra absurdo que pensaba poner en esta entrada, pero no lo encuentro en YouTube. Básicamente, el vídeo venía a decir en repetidas ocasiones que “qué sería del mundo sin Appenzeller”. No fue un vídeo muy largo, pero aún así, con las luces apagadas y tal, hacia el final eché una cabezada…

Tras ello, nos hicieron un tour por la fábrica, cuyo olor me desagradaba… Olía a licor, simplemente, pero nunca me ha gustado mucho ese olor, es demasiado fuerte.

La mayoría eran salas llenas de máquinas, pero en una de las salas, nos dejaron ver, tocar y oler las yerbas que se supone que usan… Al final del tour, nos dejaron degustar dos de sus licores (no me gustaron, pero eso no es sorprendente en mí, nunca he probado una bebida alcohólica que me guste…).

En fin, para mí esa parte de la excursión fue totalmente prescindible, hubiera preferido aprovechar ese tiempo para ver la ciudad… Pero bueno, tras todo ese tonteo, sí que pudimos ver las proximidades y hacer fotos.


Allí mismo nos recogió el bus, que nos llevó de vuelta a Konstanz pasando por Zúrich (había que dejar a los que venían de Zúrich, claro…).

martes, 1 de noviembre de 2016

Erasmus: Mercedes Museum y un poco por Stuttgart

Bueno, pues la excursión que hice el sábado 29 de octubre de 2016 a Stuttgart tampoco es que tenga nada demasiado concreto que contar, pero se merecía una entradilla por lo menos.


El viaje fue más de tres horas de ida y más de tres horas de vuelta, pero en mi opinión, deberíamos haber salido una horita más tarde (había que estar a las 6:45 en la estación de tren…).

Fundamentalmente, fue una excursión al Museo de Mercedes:






Allí estuvimos desde que llegamos (no recuerdo a qué hora fue eso...) hasta las 14:30. Después, comimos en un restaurante y vimos un poco Stuttgart. Personalmente, yo hubiera preferido estar menos tiempo en el museo (aunque me gustó, que conste) y ver un poco más la ciudad, ya que en realidad, vimos muy poco de ella, mientras que en el museo siento que me sobró tiempo…

Como he comentado, estuve poco tiempo dando vueltas por Stuttgart, así que pude hacer pocas fotos… Y para colmo, me salieron oscuras:







Le tengo activado a mi smartphone el flash siempre, ni siquiera es que esté en automático, pero parece ser que tiene personalidad propia. Además, unas veces las hace oscuras, y otras demasiado iluminadas, el caso es putearme… Pero en fin…

La próxima excursión es el 18 de noviembre de 2016 a San Galo (Suiza), lugar en el cual no tendré WhatsApp, porque hasta navidades no podré contratar una tarifa para que me quiten el roaming por Europa. Además, la moneda allí no es el Euro, por lo que no tendré efectivo seguramente… Y para colmo, la tarjeta a veces me deja tirada (me pasó en Stuttgart). Con lo cual, esa excursión me hace ilusión y me da miedillo a partes iguales. Pinta muy interesante, pero no debo perderme...

sábado, 22 de octubre de 2016

Erasmus: asignaturas del primer semestre

Antes que nada, advertir al lector de que esta entrada probablemente no le interese, puesto que la escribo simplemente para recordar posteriormente (con alegría o frustración, dependerá) las asignaturas que estoy teniendo este semestre.

De todos modos, todo lo que escribo en este blog es principalmente para mí misma, y si alguien más quiere leerlo, pues mejor.

Si el lector ha ido siguiendo las entradas sobre mi estancia aquí (dudo que alguien lo haya hecho, pero es posible), habrá notado un parón últimamente. La razón es que ya he empezado con la rutina del curso. Por tanto, estoy más ocupada y hago menos excursiones. No obstante, hay programada una excursión a Stuttgart el sábado 29 de octubre, así que si no llego tarde a la estación (todo es posible, porque tengo que estar allí excesivamente temprano), iré y escribiré la posterior entrada sobre ello.

Es probable, no obstante, que el blog esté más animado durante el segundo semestre, porque tendré menos asignaturas y una tarifa de teléfono más apropiada para viajar (una larga historia), aparte de que será mejor moverse por Europa con clima primaveral que con clima otoñal o invernal. Así que sí, planeo viajar durante este curso, pero más adelante.

En fin, este semestre tengo seis asignaturas importantes y una no importante. De las seis importantes, me acojonan cuatro de ellas. La no importante, obviamente, al no ser importante, no me acojona en absoluto.



Las que me acojonan son:

SOFTWARE SECURITY: Es una asignatura en la cual no hay clases, sino que somos un grupo de nueve personas que tenemos que realizar un proyecto Software. Dicho proyecto consiste en un escritorio alternativo de Windows a prueba de malware. No he hecho nunca en mi vida nada similar, y además, me parece muy difícil organizar a nueve personas… Pero… Estoy un poquito más optimista tras la última reunión del grupo, ya que veo que el tema organización se está solventando de una manera metódica y lógica. No obstante, sigue siendo la asignatura que más me acojona y la que sospecho que me va a generar más estrés durante el semestre.

SOFTWARE PROJECT: Es un proyecto Software del que aún no tengo mucha idea. Lo tenemos que hacer entre dos personas, y creo haber entendido que va a consistir en implementar una serie de herramientas relacionadas con Hadoop. Este fin de semana tengo ciertamente que leer todo lo que pueda acerca de Hadoop, entender de qué va y qué es lo que se supone que tenemos que hacer. La asignatura me acojona porque, al igual que Software Security, me parece demasiado poco tutelada. Al menos de momento… Espero pillar más confianza cuando me ponga a ello (ojalá).

COMPUTER GRAPHICS: Esta asignatura tiene una parte práctica, que consiste en unos entregables a realizar en C++, que imagino que tendrán cierta relación con el temario de la asignatura. Tiene también un examen oral de la parte teórica, que es lo que más me acojona. El temario parece ser geometría. Espero que cuando tenga hecho el primer entregable, pille también más confianza con esta asignatura, que me está haciendo falta…

UBIQUITOUS COMPUTING: Esta asignatura es la que menos me acojona de las que me acojonan, pero también me acojona. Tenemos que hacer un proyecto programando la placa Arduino. Ya he trasteado con ella anteriormente, y de hecho, tengo una en casa, en Sevilla, pero las cosas que he hecho son MUUUUUY básicas… Y lo que tengo que hacer este semestre es… … … … Esto:



Las que NO me acojonan (menos mal) son:

MOBILE COMPUTING: Esta asignatura es del mismo departamento que Software Proyect y Ubiquitous Computing, y también consiste en que hagamos un proyecto por nuestra cuenta, PERO es la que menos me asusta de las asignaturas con proyecto. Básicamente, tengo que hacer una aplicación para Android. Ya he hecho cosas para Android antes de venir aquí, de modo que lo único que me “asusta” un poco es que, como nos dejan libre albedrío, espero elegir una aplicación que les parezca lo suficientemente compleja, pero por lo demás, no me da ningún miedo esta asignatura.

DATABASES AND INFORMATION SYSTEMS: He dado ya el temario de esta asignatura 1 275 470 veces en mi vida. Di Bases de Datos en el ciclo formativo y la he vuelto a dar en la carrera. Por tanto, salvo ciertos detalles muy fáciles de aprender (como algunas notaciones que nunca he dado), domino el temario de la asignatura. Además, esta asignatura se evalúa mediante unos entregables que hay que hacer por parejas y un examen final. El compañero con el que tengo que realizar los entregables sabe ya de Bases de Datos tanto o más que yo. Con lo cual, sospecho que esta asignatura va a consistir simplemente en ir haciendo tranquilamente los entregables y en repasarlo todo antes del examen. Un paseo comparada con las demás, la verdad.

GERMAN COURSE: Pues a ver… El curso de alemán NO está en mi acuerdo de estudios. Hay gente a la que le conceden créditos por cursarlo, pero en mi caso, no puede ser porque las asignaturas que me he traído son obligatorias y, obviamente, ninguna de las asignaturas de mi carrera tiene nada que ver con un curso de alemán. Vamos, que asisto a este curso simplemente porque es un curso de alemán gratis, cosa que siempre viene bien, pero no pasa absolutamente NADA si lo suspendo.


En fin, espero sobrevivir a este semestre, y como el segundo se me presenta más liviano, aprovechar más el segundo para viajar.

domingo, 25 de septiembre de 2016

Erasmus: primeras semanas

En fin, ya llevo unas cuantas semanas en Konstanz, y voy a escribir por fin mi primera entrada.

Lo primero que he querido hacer es ubicar Konstanz en el mapa, y me he dado cuenta de que Google lleva cuenta de mis viajes. Hace dos años ya que estuve en Dublín, pero Google es tan listo, que me marca con estrellitas Sevilla, Dublín y Liverpool. Y en Konstanz, donde estoy ahora, me pone un puntito azul. Lo de las estrellitas debe ser porque guardé en favoritos alguna dirección y ni me acuerdo… O alguna otra explicación similar habrá.



El caso es que Konstanz está en la frontera entre Suiza y Alemania, lo cual me ha dado muchos problemas con el móvil, que quería conectarse al operador suizo (creo haberlo resuelto, tocaré madera…).

Llegada a Konstanz

Cuando aterricé en Madrid tras la estancia en Liverpool, pasé tres noches en un hostal, en el distrito de Barajas. Allí no me moví mucho, simplemente conocí los alrededores del hostal: utilicé una lavandería, comí en un restaurante de la zona, imprimí la tarjeta de embarque en una papelería… Para conocer Madrid, ya iré en otra ocasión, porque tenía la cabeza totalmente en el viaje que me esperaba, y no en Madrid.

Por fin, llegó el día del viaje a Konstanz. Desde el hostal, me llevaron al aeropuerto (al parecer, ese traslado te lo incluyen), donde tenía que tomar el vuelo a Zúrich. Todo fue sobre ruedas y me planté en Zúrich, no sin antes tener que esperar unas horas en el aeropuerto de Madrid, comer algo y tal, claro…

En Zúrich, no hubo problemas con mi maleta (siempre hay un momento de tensión cuando esperas en una cinta de equipaje de un aeropuerto… ¿Saldrá o no saldrá? Pero salió, salió…). Una vez que tuve la maleta en mi poder, me dispuse a localizar la estación de tren, preguntando en inglés a diestro y siniestro. Por suerte, está pegando al aeropuerto, así que no tardé en tomar el tren a Konstanz.

La pura verdad es que no sé cuánto tardé de Zúrich a Konstanz… Puede parecer increíble que no lo sepa, pero no lo cronometré, y no sé si sería por el cansancio, pero mi mente estuvo en los mundos de Yupi durante todo el trayecto, así que ni idea… Cuando tenga que volver a Sevilla en navidades, tengo que preguntarle a algún compañero cuánto se tarda de Konstanz a Zúrich.

El caso es que cuando llegué a Konstanz, era ya de noche (no necesariamente porque hubiera tardado mucho en el tren, es que cuando llegué a Zúrich ya serían las 7 o las 8, y aquí anochece temprano ya).

Busqué en el Copilot (no podía usar Google Maps, no tenía Internet) una dirección en la cual tenía que recoger la llave de mi residencia, ya que se suponía que me la habían dejado dentro de una caja. Vi que la dirección en cuestión no estaba demasiado cerca de la estación… Era de noche, llevaba la maleta… Total, que cogí un taxi. Me comuniqué con el taxista simplemente enseñándole la dirección a la que quería ir.

Una vez allí, me puse a buscar la bendita caja… … … Me sentía más perdida que una cabra en un garaje, y se me debía notar, porque un español que pasaba por allí, se apiadó de mí y me salvó la vida. El chaval me dijo dónde estaba la caja en cuestión, metimos el código cuatro veces, y a la cuarta, por fin se abrió (menos mal). Con mis llaves en nuestro poder, nos dirigimos a la que será mi residencia este curso, ya que estaba cerca, y el chaval se portó tan bien que me acompañó. No he vuelto a ver a ese chico, porque no es de mi universidad, sino de la otra (hay dos en Konstanz), pero si lo vuelvo a ver, le debo una cerveza alemana.

Tengo que decir que el piso no está mal, nada mal. Me esperaba uno de seis habitaciones, y… Resulta que está dividido en dos plantas que no están comunicadas entre sí (¿para qué lo meten todo en el mismo saco entonces?), por lo que, en realidad, se puede decir que comparto piso solamente con otras dos personas (dos alemanes), ya que tenemos un baño y una cocina para nosotros tres. Mucho mejor tener que compartir con dos personas que con cinco, que era lo que me esperaba.

La conexión a Internet no la tenemos incluida en la residencia… En la mayoría sí la tienen, pero en la mía no. La mayoría de la gente tiene una pedazo de conexión por cable… Nosotros tenemos que costearnos Internet por nuestra cuenta, por lo que tengo un WiFi de mierda (porque va fatal), del que además, tendré que pagar parte, lógicamente. PERO tengo que decir que no deja de ser una grata sorpresa que ya estuviera eso resuelto cuando llegué, ya que pensaba que ni siquiera tendría Internet. Y total, aquí no puedo descargar nada de todas formas (me multarían), así que con que la conexión me vaya bien para el Netflix (que de momento funciona, salvo raras ocasiones en las que se queda pillado), pues perfecto.

Además, aunque en nuestra residencia no tengamos incluido Internet, tenemos una gran ventaja: la colada es gratis (bueno, quitando que tenemos que comprar nuestro propio detergente, claro). Me explico: en el sótano del edificio hay dos lavadoras y dos secadoras, las cuales podemos usar gratuitamente. En la mayoría de las residencias, la lavandería es de pago. Además, mi residencia es de las más baratitas.

En fin, volviendo al día en que llegué… Como digo, el piso no está mal, la habitación no es ningún zulo, el baño está bien… Pero… Cuando vi la cama me sorprendí (ojo, que no quiero decir que esté mal…). El chaval que me ayudó, me advirtió por el camino que suele ser un colchón sin almohada, ni sábanas, ni colcha, y que te tienes que comprar normalmente la almohada y la ropa de cama. Así que tuve suerte, porque el anterior inquilino debió dejar el cojín y la colchita que me encontré cuando llegué, y que de momento, me están haciendo muy buen apaño. Pero, como decía, al ver la cama me sorprendí… Porque es tremendamente bajita… Ya me he acostumbrado y no pasa nada, pero es casi, casi, casi un colchón en el suelo. No tiene canapé, ni somier, sino una tabla con ruedas.


Conociendo el entorno

En fin, los primeros días me dediqué a conocer los alrededores de mi residencia. Hay dos supermercados a una distancia medianamente razonable (Edeka y Kaufland), un Mediamarkt también cerquilla… Y estoy, como mucho, a 10 minutos a pie de la que va a ser mi Escuela. Además, tengo en mi misma calle una panadería, un kebab, una pizzería y una peluquería.

La ciudad es muy bonita, y sin duda, debería hacer más fotos de las que he hecho hasta ahora, pero como voy a pasar un año aquí, me lo estoy tomando con calma.





Tengo que ir al centro a conocerlo mejor, porque sólo he estado de pasada y tiene mucho que descubrir. De momento, me he movido más por la zona universitaria y por el puerto.

Hay bicicletas por todas partes, muchas más que peatones. Si supiera montar, me compraba una de segunda mano. Pero paso de aprender en el extranjero, con el riesgo que eso conlleva… Además, de momento voy andando a todas partes, a pesar de que he comprado un bono de transporte para seis meses, por si en invierno no quiero andar tanto por ahí con el frío.

Otra cosa que también hay por todas partes: arañas. Menos mal que no les tengo fobia (distinto sería si fueran cucarachas, que son mi némesis) y que en mi residencia de momento no hay, pero las encuentras en casi cualquier rincón de la ciudad… Además, señoras arañacas. Les debería hacer fotos…

Otra cosa que también abunda, tanto en Konstanz como en Meersburg (un pueblo que menciono más abajo), son los Zeppelines. No es raro ver alguno en el cielo de vez en cuando.

Programa de orientación

No empiezo las clases hasta octubre, pero los Erasmus tenemos un programa de orientación en septiembre. Este programa consiste en un cursito intensivo de alemán y en algunas excursiones, además de ayudarnos a desenvolvernos por el campus.

El curso de alemán me está pareciendo bastante bueno, y me gustaría continuarlo posteriormente (ando indagando si podré o no podré).

En cuanto al campus… Pues está muy bien… El comedor tiene una relación calidad/precio bastante buena en mi opinión, por lo cual, comeré allí a menudo. Además, se puede escanear e imprimir en determinadas multifunciones que hay en diferentes puntos (aunque pagando, claro, pero no creo que sea caro).

Excursión a Meersburg

Hasta hace unas semanas no me había montado nunca en un ferry, y ya llevo tres veces.

La primera fue en la última excursión que hice desde Liverpool. Fue a un pueblo cercano del cual no recuerdo el nombre… Lo único que recuerdo es que en ese pueblo pasaba algo con los submarinos (quizás habían construido allí el primero, sólo recuerdo que había una estatua del primer submarino), que había un parquecito en conmemoración a no sé qué matanza (será algo que pasaría durante la Segunda Guerra Mundial o vete a saber) y que había un museo de arte. Es que en esa excursión andaba ya con la cabeza en Konstanz… Pero volvimos a Liverpool en tren, no en ferry.

PERO volviendo a Alemania… Ayer cogí un ferry de Konstanz a Meersburg y otro de Meersburg a Konstanz.


Es un pueblo bonito. Almorzamos allí e hice unas cuantas fotos.






En Meersburg hay un museo sobre Zeppelines… Quizás es en Meersburg donde pasa algo con los Zeppelines.

Oktoberfest Konstanz 2016



El vídeo anterior lo grabé en el famoso Oktoberfest.

A ver, puede que la comparación suene basta, pero… Es la feria de Sevilla, versión alemana.

El Oktoberfest de Konstanz por lo visto no es muy grande (aunque a mí me pareció que no estaba nada mal). Al parecer, es más grande el de Múnich, pero es que Múnich me pilla muy lejos… Está también en el Sur de Alemania, pero hacia el Este, mientras que yo estoy en el Suroeste, haciendo frontera con Suiza. Total, que no sé si llegaré a conocer Múnich, espero que sí, pero en cuanto al Oktoberfest se refiere, me conformo con el de Konstanz.

Como iba diciendo, y para quien haya creído que la comparación es efectivamente basta, el Oktoberfest consiste en carpas dentro de las cuales la gente escucha música, baila, se emborracha y come… Algunos de ellos, disfrazados con vestimentas folclóricas. Y pegando a todo esto, dentro del mismo recinto, un montón de atracciones y puestecillos de comida. Quien no vea el paralelismo con la feria de Abril…

Conste que no estoy diciendo que la feria de Sevilla sea mejor, porque de hecho, a mí no me gusta nada el flamenco, me gustaba más la música que se escuchaba en la carpa del Oktoberfest. Tampoco me gusta la manera en la que en Sevilla se explota a los caballos. En el Oktoberfest no se explotan animales. Eso sí, el primer día que vas, tienes que comprar una chapita de mierda por 5 pavos (vamos, que hay que pagar la entrada al recinto). Pero bueno, luego entrar en la carpa esa es gratis (lo que te pidas, ya no, claro).





Algunas fotos me salen borrosas porque estoy teniendo problemas con la cámara del móvil (otra vez... ...).

La vestimenta folclórica en cuestión es la siguiente: los hombres con pantaloncitos cortos de tirantes y un sombrerito. Las mujeres, con un vestidito muy peculiar. Diría que la vestimenta de ambos es un pelín ridícula, pero luego me acuerdo del traje de flamenco de los hombres, con el sombrero y la chaqueta que no les tapa los riñones, y prefiero quedarme callada.

sábado, 24 de septiembre de 2016

Cosas de los ingleses

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Para leer sobre el viaje a Irlanda del verano de 2014, hacer click AQUÍ.
Para leer sobre el viaje a Liverpool del verano de 2016, hacer click AQUÍ.
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Llevo ya unas cuantas semanas en Konstanz (Alemania), y quiero empezar a escribir sobre mis experiencias aquí, pero antes, me gustaría escribir una entrada sobre verdades y mentiras acerca de los ingleses (y en parte, de los irlandeses, porque se parecen), no vaya a ser que se me terminen olvidando.

Hay cosas que se dicen en España acerca de los ingleses que son verdad: conducen por la izquierda, sus autobuses son de dos plantas, su gastronomía deja que desear... (Lo único que me ha gustado más allí que en España en cuanto a alimentos, es la leche). En todas esas cosas, además, son iguales que los irlandeses.

Sin embargo, hay otras cosas que se dicen, o que por lo menos yo escuchaba de pequeña, que son más bien mitos: lo de que su comida fuerte es el desayuno… Es MENTIRA. Su comida fuerte es la cena, lo que pasa es que cenan a media tarde.

Voy a hacer una lista de las cosas que recuerdo y las voy a comentar. Si recuerdo algo más adelante, editaré la entrada.

Cafeterías

Todas las cafeterías que he visto en Liverpool son “estilo Starbucks”, con las galletas americanas y tal. No digo que no existan de otro estilo, pero lo que he visto son cadenas como el Starbucks. A la que más solía ir, era a Caffe Nero.


Subways y tiendas similares

Bueno, sé que los Subway existen en el resto del mundo, pero es que en Liverpool (y supongo que en el resto del Reino Unido también), estaban por todas partes. Para quien no lo sepa, los Subway son tiendas de bocadillos (aunque también ponen café y galletas). El nombre más bien da pie a pensar que son túneles subterráneos (de hecho, creo que metro en inglés se dice así…), pero yo me estoy refiriendo a la cadena de locales de venta de bocadillos.

En España también existen tiendas de bocadillos en las que te los preparan, sobre todo en zonas estudiantiles como Reina Mercedes (Sevilla), pero los Subway son una franquicia que tiene unos determinados tipos de pan, una determinada variedad de ingredientes… Además, no están en zonas estudiantiles, sino por todas partes.

También existen otras muchas cadenas de ventas de bocadillos, pero Subway es la que más abunda, y en las demás, no te los hacen sobre la marcha, sino que ya los tienen hechos (lo cual puede ser mejor o peor, según el momento).


Supermercados Tesco

Ya conocía los Tesco desde hace dos años, cuando fui a Irlanda, porque Tesco es una cadena de supermercados muy famosa tanto en Irlanda como en el Reino Unido (y no sé si en más países o no…). Son muy abundantes también. Por lo menos en Dublín (Irlanda) había muchos, y en Liverpool (Reino Unido), aunque sólo entré en uno, creo que también había bastantes.


Semáforos con botón

Por lo visto en España existen, pero yo en Sevilla no he visto ni uno… Lo mismo los hay en otras ciudades, o sólo en sitios concretos… El caso es que, tanto en Irlanda, como el Reino Unido, como en Alemania, los semáforos tienen un botón para que los peatones lo pulsen si quieren cruzar. Evidentemente, según el país, tienen diferentes diseños, pero funcionan de esa manera en los tres países.

No termino de entender el procedimiento. Supongo que lo pulsas para que en algún momento se ponga en verde para el peatón, y si no lo pulsas, sencillamente no llega a cambiar nunca a verde para el peatón… Pero… ¿Qué pasa si lo pulsas, cruzas en rojo y luego se pone verde cuando no hay nadie? Lo normal es que los conductores se enfadasen si eso pasa, pero todavía no he visto a nadie enfadarse por eso… Lo mismo es que no me he fijado.

Esta foto es de un semáforo muy cercano a donde vivía durante las cinco primeras semanas en Liverpool:


Grifos de las duchas

Se me olvidó hacerles fotos, pero tanto cuando estuve en Dublín (Irlanda), como en las dos casas que he estado en Liverpool (Reino Unido), los grifos de las duchas son diferentes a como son en España. Suelen tener una ruleta para que regules la temperatura, e incluso en uno de ellos, recuerdo que el grifo se abría y se cerraba pulsando un botón. No digo que en todas las casas sean así, pero en las que a mí me tocaron, sí.

Enchufes

Mucha gente sabe que los enchufes ingleses son diferentes a los del resto de Europa. Los irlandeses también. Los enchufes irlandeses son iguales que los ingleses. Se parecen en muchísimas cosas, aunque se odien entre ellos. Ahora bien, aunque sabía perfectamente antes de ir a Liverpool que necesitaba adaptador para los enchufes (de hecho, llevé el mismo que cuando fui a Irlanda), lo que no sabía es que, además, los enchufes ingleses tienen un interruptor (no sé si los irlandeses también, pero en la casa en la que yo estuve en Dublín, no tenían), y me costó darme cuenta de por qué no me funcionaban los cargadores… De hecho, me lo tuvieron que decir… Espesa que es una a veces.

Esta foto es de los enchufes que había en la primera habitación que estuve en Liverpool:


Horarios y comidas

Como decía antes, es mentira eso de que desayunan fuerte. Es cierto que a lo mejor los domingos, si desayunan más tarde, hacen lo que se llama un brunch, que es una comida fuerte que hacen como a las 12 o por ahí, mezclando el breakfast con el lunch (de ahí el nombre, supongo). Pero eso sólo lo hacen cuando se levantan tarde… Lo normal, si hay que trabajar o ir a alguna parte temprano, es tener un desayuno normal. Es cierto, no obstante, que en ciertos restaurantes puedes pedir el típico desayuno inglés (el de los huevos fritos y tal), así como en algunas casas lo hacen los findes, pero sólo los findes, y es más bien un brunch.

La siguiente comida de un día normal, sería el lunch, que de pequeños nos enseñan que la traducción es almuerzo, pero eso es mentira. El lunch es un mojón… Es un sandwich y poco más. También dependerá de la familia y de la persona, pero mis lunch siempre eran sandwich. Además, no me solían gustar (de ahí que normalmente me comprara un bocadillo en condiciones).

La última comida la hacen alrededor de las 18:30, que es su dinner, y que siempre nos decían en el colegio que era la cena. Más bien es un almuerzo que hacen a la hora a la que los españoles merendamos.

Gusto por los animales

Tanto en Irlanda como el Reino Unido, es muy común tener mascotas. Raro es quien no tiene. Al menos, quienes viven en urbanizaciones de casas. Además, he visto entrar perros en transporte público sin problemas (lo bien que me habría venido eso a mí en Sevilla cuando mi Aldo estaba vivo…).


En fin, añadiré más cosas si las recuerdo. Y si no, pues nada. Mi próxima entrada será ya sobre mis aventuras y desventuras en Alemania, y creo que será próximamente.